El IPL es un moderno sistema de rejuvenecimiento facial que emite un haz de luz similar al del láser pero mucho más versátil ya que puede modificarse según el tipo de problema a eliminar, su profundidad y la piel de la paciente.
Diseñado específicamente para conseguir el más alto nivel de seguridad y eficacia, ofrece a sus pacientes un excelente tratamiento para manchas de la edad como pecas inducidas por el sol, léntigos solares, telangiectasias, capilares rotos y otras lesiones pigmentadas benignas, que son consecuencia del daño solar y el foto-envejecimiento.
El fotorejuvenecimiento con IPL trata a la vez toda la superficie de la cara, manos, escote. De esta forma se consigue un resultado más uniforme y un aspecto más fresco y juvenil.
El tratamiento proporciona un aspecto más suave en 4 a 6 sesiones. Cada sesión dura unos 20 minutos y deben aplicarse cada tres o cuatro semanas.
La gran ventaja de este sistema es la rápida recuperación y que resulta totalmente indoloro. Cuando el paciente sale de la consulta después de realizarse una sesión de IPL, puede notar únicamente una sensación de calor y su piel está enrojecida transitoriamente, pero permite el uso del maquillaje, de modo que los pacientes pueden volver a sus actividades habituales de forma inmediata.
El fotorejuvenecimiento con IPL puede combinarse con otras técnicas poco agresivas y que no precisan hospitalización, como los rellenos faciales o el botox para el tramiento de las arrugas de expresión.

