El factor de creciemiento epidérmico, es capaz de aumentar el grosor de la piel, devolverle su elasticidad y firmeza, disminuir los efectos de la oxidación celular y eliminar arrugas. Las plaquetas liberan los factores de crecimiento que se encargan, fundamentalmente de estimular la regeneración celular, aumentar la formación de nuevos vasos sanguíneos y producir nuevo tejido. Es decir, activan el organismo en la zona donde se liberan ayudando a reconstruir el tejido dañado, efecto reparador que se aprovecha para rejuvenecer la piel.
Las ventajas del uso de los factores de crecimiento, es que al ser extraídos del propio paciente, no producen alergias, rechazo o contagio de enfermedades. Por lo tanto, en principio no existe ninguna contraindicación, ya que lo que se utilizan son proteínas del propio paciente.
Es importante tener en cuenta que no es un tratamiento cosmético que actúa externamente. Se trata de un tratamiento natural y fisiológico que utiliza las propias proteínas de nuestro organismo. Así mismo los factores de crecimiento tienen que actuar estimulando el tejido, por lo tanto, los resultados no son instantáneos. Los efectos aparecen con el paso de los días y aumentan a medida que estos transcurren. La sesión suele durar aproximadamente una hora.

