La nariz es parte fundamental de nuestra expresión facial y uno de los rasgos que más nos caracterizan. Una nariz estéticamente atractiva guarda una relación proporcionada con el resto de la cara y debe seguir una línea que conforme una agradable visión tanto frontal como en el perfil.
La rinoplastia es la operación que modifica la forma o el tamaño de la nariz y también mejora la función respiratoria cuando se ve dificultada por problemas en las válvulas nasales o con el tabique nasal (septoplastia). Por lo tanto además de una finalidad estética también es fundamental el aspecto funcional o respiratorio de la rinoplastia.
Hay dos formas de operar la nariz una es la llamada rinoplastia cerrada cuando las incisiones se ocultan dentro de los orificios nasales y otra es la rinoplastia abierta en la que se practica una pequeña incisión externa en la base de la columela nasal. Cada una tiene sus indicaciones y es la que debe realizarse en cada caso particular.
Bien sea con una rinoplastia cerrada o en una abierta, para modificar el aspecto externo de la nariz tendremos que modelar el hueso y los cartílagos de la nariz (alares, triangulares y accesorios) con lo que cambiaremos la forma de la punta nasal, el dorso, la proyección, la altura y las proporciones entre las distintas partes de la nariz. El cartílago del tabique nasal (cuadrangular) será modificado cuando sea el responsable de la dificultad de paso del aire. También puede servir este tabique nasal como zona donante de cartílago cuando nos hace falta para colocarlo en otra zona (el cartílago de la oreja u otras partes de la anatomía también pueden servir como donante de cartílago). Las válvulas nasales y los cornetes son en ocasiones los que dificultan el paso de aire por la nariz por lo que trataremos cada caso particular de una determinada manera.
En el resultado final de la rinoplastia también juega un papel fundamental la mucosa nasal y su tratamiento por lo que trataremos esta de manera delicada y conservadora con el objetivo de tener una nariz acorde con nuestras facciones, natural y sin estigma ninguno de intervención quirúrgica.
Tanto la rinoplastia abierta como la cerrada se practican en quirófano bajo anestesia general. Es preciso el ingreso hospitalario durante 24 horas. En la mañana siguiente de la cirugía se le dará el alta con un informe médico que especifica la medicación y las recomendaciones para los siguientes días. El taponamiento nasal será retirado justo antes del alta aunque en ocasiones cuando se haya realizado también cirugía del tabique o de los cornetes es preciso llevarlo durante algún día más. Tendrá una férula sobre la nariz que se retirará a la semana de la intervención quirúrgica y un teléfono de contacto para aclarar las dudas que pudieran surgirle.

