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Alimentos que ayudan a tratar la inflamación crónica

11 May, 2023 | Blog, Nutrición

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La inflamación crónica es una patología que se prolonga en el tiempo y desencadena ciertas problemáticas que pueden resultar muy graves para el organismo. Uno de los remedios más efectivos para tratarla es la dieta antiinflamatoria. Nuestra nutricionista, Leyre López-Iranzu, nos cuenta en qué consiste.

Beneficios de la dieta antiinflamatoria

La dieta antiinflamatoria es un plan alimenticio que tiene como objetivo reducir la inflamación del cuerpo. También nos permite alimentarnos de una cantidad mayor de alimentos muy saludables, ya que se trata de una dieta basada en la incorporación de comidas con índices glucémicos bajos, equilibradas en proteínas y que priorizan el consumo de ácidos grasos omega 3.

Esta dieta da mayor protagonismo al consumo de alimentos frescos, no enlatados, de temporada, que benefician enormemente a nuestro organismo y nos provocarán una mayor sensación de bienestar.

 “La dieta antiinflamatoria es un estilo de vida, no es algo temporal. Parte de una base de alimentación muy saludable que aporta beneficios a todas las personas, desde los más pequeños hasta los adultos” nos explica López-Iranzu. A nivel intestinal, esta dieta mejora las digestiones y la sensación de hinchazón, por lo que nos sentimos menos cansados y con mayor energía para afrontar el día a día. “Además, nos ayudará a reducir la inflamación crónica en el organismo permitiendo de esta forma mejorar nuestra calidad de vida” asegura la nutricionista.

Las frutas con bajo índice glucémico favorecen la desinflamación

La alimentación juega un papel fundamental, dependiendo lo que ingiramos podemos agravar o atenuar los síntomas del proceso inflamatorio crónico de nuestro organismo. “Priorizar el consumo de frutas e incorporar una mayor cantidad de frutas de bajo índice glucémico como fresas, frambuesas, arándanos, frutos rojos en general, es beneficioso. Nos proporcionan propiedades antioxidante, contribuyen a la formación de radicales libres y son antinflamatorias”nos explica López Iranzu.

Pero, ¿y las verduras? Nuestra nutricionista asegura que esta dieta debe ser rica en vegetales variados. Algunos ejemplos son el brócoli, espinacas, zanahorias y los pimientos.

Cómo favorecer nuestra microbiota y desinflamarnos

Para mantener una microbiota óptima, es fundamental una alimentación rica en antioxidantes, fibra, minerales, vitaminas, ácidos grasos saludables como el omega 3, priorizando siempre los alimentos naturales, frescos y de temporada.

Debemos incluir en la lista proteínas de calidad como el pescado blanco o azul, carne, huevos ecológico o camperos. Los frutos secos y las legumbres también nos ayudarán durante este proceso desinflamatorio, así como el uso de aceite de oliva virgen extra, el ajo y las semillas.

Para endulzar el paladar, el chocolate negro con un mínimo de 70% de cacao es una muy buena opción” recomienda López-Iranzu. También, algunas especias como la cúrcuma y la canela le proporcionarán un sabor interesante a nuestras comidas a la vez que palian el efecto inflamatorio del cuerpo.

Lo que no debemos tomar para prevenir la inflamación crónica

Existen algunos productos que disparan la inflamación del organismo: los ultraprocesados, como platos precocinados, bebidas azucaradas, bollería, cereales para el desayuno, activan la respuesta inflamatoria en el organismo, ya que tienen altas dosis de grasas trans y harinas y azúcares refinados.

Es importante mirar los ingredientes de los platos de comida rápida, preparados congelados y las carnes procesadas a la hora de comprar en el supermercado: tal vez no son tan sanos, aunque su apariencia diga lo contrario” señala López-Iranzu.

La inflamación sólo es un problema cuando se vuelve crónica

Recordemos que la inflamación no es mala siempre y cuando sea transitoria. López-Iranzu explica que “actúa como un mecanismo de defensa ante infecciones o traumas, la llamada inflamación aguda. El problema es cuando esta se prolonga en el tiempo dando lugar a patologías crónicas”.

En esta inflamación crónica de bajo grado influyen algunos factores como el estrés, el sedentarismo, una mala gestión del sueño y una nutrición de baja calidad, entre otras. “Una dieta antiinflamatoria resulta muy beneficiosa en este aspecto ya que esta inflamación crónica puede provocar la aparición de diferentes patologías como el síndrome metabólico, enfermedades neurodegenerativas, autoinmunes e incluso cardiovasculares, suponiendo un riesgo para el bienestar” añade nuestra nutricionista.

Por eso, es muy importante mantener un estilo de alimentación que se adapte a nosotros, nuestras costumbres y nuestras patologías. Cada organismo reacciona de forma diferente, por lo que, si piensas en cambiar tu estilo de alimentación, te recomendamos que te pongas en contacto con nuestra especialista para que te indique cómo hacerlo de la manera más beneficiosa para ti.

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