LA RINOPLASTIA PERFECTA

La buena cirugía de nariz es la que no se nota, como puedes comprobar en las siguientes fotografías.

La rinoplastia es la  cirugía que mejor armoniza los rasgos faciales y de manera más radical transforma a alguien en realmente atractivo o bien parecido. Una exitosa operación de nariz es aquella que pasa desapercibida y no tiene signos o estigmas que nos hagan pensar que ha sido operada. Por tanto la naturalidad es clave a la hora de buscar una mejoría estética nasal; y esto se consigue moldeando solamente los aspectos puntualmente “mejorables” de una nariz en concreto, sin grandes cambios innecesarios o agresivos.

Son muchas las técnicas que se pueden aplicar para modificar cada porción dentro de la nariz, pero todas exigen sutileza y una visión de conjunto de lo que cada parte acabará contribuyendo a una nariz armónica en consonancia con el resto de la cara.

Para simplificar, dividimos las técnicas de rinoplastia estética en abierta y cerrada.  En la rinoplastia abierta realizamos una pequeña incisión en la columela nasal que nos permite modificar estructuras de la punta nasal de manera directa. En la rinoplastia cerrada todas las incisiones se hacen por dentro de la nariz. Ambas técnicas son corrientes en la práctica quirúrgica; y los cirujanos deben dominar las dos técnicas y aplicar cada una a casos concretos. Es habitual que para modificar la forma de la punta nasal, cuando es ancha o presenta asimetrías, se realice una rinoplastia abierta. En cambio, si la punta tiene una forma correcta y no hay que modificarla, el cirujano podría elegir realizar la técnica cerrada. Luego, sobre esta generalidad hay distintas variaciones y preferencias que se aplicarán a cada caso particular.

Cuando acometemos una rinoplastia debemos prestar atención también a los aspectos funcionales de la nariz. Durante la misma operación sobre la forma de la nariz se puede mejorar la respiración por ambos orificios nasales. Durante la visita en consulta se evalúa la respiración y se visualiza el septo nasal o tabique que separa un orificio del otro. Cuando está desviado o presenta ensanchamientos pueden obstruir el paso de aire, dificultando la respiración. En estos casos, durante la rinoplastia se realiza una septoplastia, modificando esta lámina de cartílago para que el flujo aéreo sea óptimo. Además, dentro de los aspectos de la función nasal, el cirujano plástico valora los cornetes responsables de humedecer el aire que respiramos y calentarlo. Si obstaculizan el paso de aire en la respiración, también pueden mejorarse al igual que las válvulas nasales externa, media e interna, que son estructuras “móviles” dentro de la nariz. Como ejemplo que explica lo anterior, las tiras externas en la nariz  que utilizan algunos deportistas para respirar mejor actúan abriendo algunas de estas válvulas nasales. Por tanto, en ocasiones realizamos una rinoplastia bien con la técnica abierta o cerrada; y en otras lo combinamos con una cirugía para mejorar la respiración moldeando el setpo nasal y hablaremos de rinoseptoplastia.

Carlos Gullón Cabrero (cirujano plástico)

© FEMM Cirugía y Medicina Estética

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