LA RINOPLASTIA SECUNDARIA

En estas fotografías podrás observar resultados muy satisfactorios tras una rinoplastia.

Denominamos rinoplastia primaria a la cirugía de la nariz, tanto funcional como estética, que realizamos por primera vez. Y rinoplastia secundaria, rinoplastia de revisión o rinoplastia postraumática a la operación de nariz que practicamos por segunda o posterior vez (aunque se puede hablar de terciarias, cuaternarias… solemos simplificar llamando a todas rinoplastias secundarias).

La rinoplastia secundaria es el gran reto del cirujano plástico. Consiste en arreglar e intentar naturalizar el resultado de una rinoplastia previa mal realizada. Debido al alto grado de intrusismo profesional por médicos sin la titulación adecuada, en los últimos años se han multiplicado las cirugías mal hechas en las que se nota que se ha operado la nariz. La agresividad quirúrgica y la falta de pericia necesaria para tratar y moldear las delicadas estructuras nasales, hacen que los pacientes se encuentren ante un problema que no pueden disimular y acudan esta vez ya bien informados al profesional titulado y experto en la materia que va a practicarles la rinoplastia secundaria y reparadora.

Son múltiples y combinados los aspectos que podemos encontrar para reparar. Entre los más frecuentes se encuentran la resección excesiva de los cartílagos alares que dan forma a la punta nasal, por lo que encontramos puntas pinzadas o cortas, ausencia de soporte cartilaginoso y retracciones excesivas del anillo o borde alar. La reparación de la punta nasal precisa hacer una rinoplastia abierta exponiendo las estructuras que vamos a reparar y moldear los tejidos para conformar una punta nasal anatómica y natural. Es frecuente en esta cirugía secundaria trabajar con injertos de cartílago para rellenar defectos o reposicionar estructuras. Los injertos de cartílago los extrae el cirujano plástico del mismo paciente bien del septo nasal o bien recurriendo a tejido auricular. En casos más complejos en los que hay un defecto del dorso nasal con resección excesiva y debemos rehacer el puente o caballete, precisaremos de cartílago costal que extraemos mediante una pequeña incisión de 3 centímetros en el surco submamario del tórax. La nariz corta que tiene la punta demasiado elevada es otro de los frecuentes aspectos a mejorar cuando planteamos una rinoplastia secundaria. Debemos prolongar la longitud nasal mediante aposición de una lámina de cartílago que suturamos al remanente de septo nasal. En otras ocasiones en los que los tejidos están fibrosados y la piel ha retraído en exceso, además de este prolongador de tabique, es necesario reforzar la punta nasal más larga mediante injertos espaciadores o spreader grafts que hacen descender la punta nasal, dando más longitud a la nariz.

El intrusismo profesional, la agresividad quirúrgica y la falta de pericia necesaria dan como resultado rinoplastias mal hechas.

El aspecto funcional o respiratorio es otro tema clave en rinoplastia secundaria. Son muchos los colapsos de las válvulas nasales que no permiten respirar correctamente y el cirujano plástico debe corregir este aspecto ya que estética y respiración van unidos. La válvula nasal interna es la que debemos reparar en muchas ocasiones tanto en rinoplastia primaria como en la secundaria. Cuando se encuentra colapsada esta válvula, el aire no fluye bien al fondo de las fosas nasales porque hay poco espacio entre los cartílagos triangulares y el septo nasal. Esta estrechez o colapso de la válvula interna puede encontrarse en personas no operadas o incluso tras rinoplastias correctamente realizadas. Estéticamente, la estrechez de la válvula interna se manifiesta con la denominada deformidad en V invertida que es la manifestación de un colapso o caída de los cartílagos triangulares bajo el techo de los huesos nasales. Para ampliar el espacio de la válvula interna y conseguir mayor paso de aire, debemos colocar injertos espaciadores o spreader grafts que eviten el colapso de esta área y mantengan los cartílagos bien sujetos a los huesos propios nasales.

Por supuesto que en una rinoplastia secundaria podemos encontrar asimetrías de los distintos cartílagos alares que forman la punta, diferentes formas de punta nasal, hundimientos o desviaciones de cualquiera de las áreas de la nariz y resecciones excesivas o incompletas del dorso nasal en múltiples variantes. Pero a pesar de toda esta diversidad de secuelas, hay un punto fundamental que marca el resultado natural tras la operación. Es la piel que recubre todas estas estructuras cartilaginosas y óseas. La piel en ocasiones ha sido adelgazada y es un elemento básico reconstruir. Cuando la piel ha sido debilitada en ocasiones recurrimos a un lipofilling mediante grasa del mismo paciente, ya que la grasa además de rellenar también regenera los tejidos cutáneos, revitaliza y da flexibilidad a la piel operada. En otras ocasiones donde realmente la piel es muy fina y hace que se palpen o visualicen parte de los cartílagos o huesos nasales, debemos recurrir a dar espesor a la piel mediante injertos de fascia temporal u otras estructuras voluminizadoras del espesor cutáneo.

Son muchas las variantes y técnicas que podemos afrontar a la hora de planificar una rinoplastia secundaria. Todas ellas deben ser medidas y evaluadas con prudencia siendo el grado de satisfacción del paciente extremadamente elevado cuando le informamos de manera sincera y realista con lo que vamos a conseguir con la operación.

Ramón Calderón Nájera (cirujano plástico)

© FEMM Cirugía y Medicina Estética

5 comments

    1. Estimada Noemi, nuestra recomendación es que solicites una cita diagnóstica con uno de nuestros cirujanos plásticos, máximos especialistas en España en las cirugías de rinoplastia. Ellos podrán responder a tus dudas y valorar si es necesaria la realización de una cirugía correctora. Puedes llamarnos al +34915756475 y solicitar una cita diagnóstica. Mientras, te animamos a que examines nuestros casos clínicos de rinoplastia. Con afecto,

      Equipo FEMM Cirugía y Medicina Estética

    1. Estimado Alejandro, cuando las alas nasales están distorsionadas o directamente no existen porque la nariz haya sido operada previamente, los cartílagos alares, que son los que dan forma a las alas de la nariz, pueden rehacerse mediante injertos de cartílago del mismo paciente.
      Generalmente el septo nasal o tabique es la zona de donde extraemos estos injertos. Cuando no tenemos septo nasal para tomar los injertos,
      los cirujanos plásticos debemos recurrir al cartílago auricular o costal. Puedes pedirnos una cita diagnóstica llamando al +34915756475. Con afecto,
      Equipo FEMM Cirugía y Medicina Estética

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