¿Pasaste la COVID-19 y se te cae el cabello a mechones? No te preocupes, tiene solución

Desde que comenzó la crisis sanitaria de la COVID-19 hemos escuchado continuamente cuáles son los síntomas más comunes para identificar un posible contagio y los problemas derivados de la enfermedad, que hacen su aparición en pacientes infectados por coronavirus varias semanas después de haberla superado. Pues bien, uno de ellos es la caída brusca de grandes cantidades de cabello.

Nuestra dermatóloga, la Dra. Ángela Hermosa, nos indica como se llama esta afección: efluvio telógeno, y nos cuenta que, aunque puede parecer muy llamativa porque quien la padece se queda literalmente con mechones de pelo en la mano, no es una alopecia irreversible.

¿Qué es un efluvio telógeno y por qué aparece?

El efluvio telógeno es un problema capilar que puede aparecer después de un tratamiento o cambio hormonal, tras un período de estrés continuado, una cirugía relevante, después de dar a luz o al pasar por algún tipo de infección, como sucede en el caso de la COVID-19. Estas situaciones afectan al ciclo vital del cabello, que tiene una fase de crecimiento, una fase de reposo y una fase en la que comienza a desprenderse. Desde que se desprende un pelo hasta que se cae pueden pasar alrededor de dos o tres meses.

La Dra. Hermosa nos aclara que cuando se produce un proceso infeccioso con fiebres muy altas, como en el caso del coronavirus, el cabello detiene su crecimiento de manera sincrónica, es decir, un elevado número de pelos cortan a la vez la fase de crecimiento y, como consecuencia, caen todos a la vez.

La buena noticia es que el efluvio telógeno, por regla general, no requiere ningún tratamiento porque se frena solo y el paciente recupera la densidad capilar, pues cuando un pelo ha terminado su fase de caída, se vuelve a meter otra vez en fase de crecimiento.

¿Cuándo un efluvio telógeno puede ser problemático?

En ocasiones, los efluvios telógenos pueden hacerse crónicos, especialmente si tenemos carencias de hierro, problemas tiroideos o déficit de alguna vitamina. La Dra. Hermosa nos indica que hay que acudir a la consulta con el dermatólogo cuando los efluvios telógenos duren más de cuatro o seis meses o se produzca una pérdida significativa de la densidad capilar. En esa visita, el especialista podrá realizar una analítica al paciente y buscar causas de esa cronificación.

También puede ser interesante que acudan a consulta las personas que estén muy agobiadas por la situación de caída del cabello, así el dermatólogo podrá explicarles los detalles de esta afección y tranquilizarles.

Aunque los efluvios telógenos se suelen autoresolver, existen tratamientos que sirven para disminuir o acortar su duración, como son el minoxidil, ya sea tópico u oral, o las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP). Seguramente, el PRP lo conoces como uno de los tratamientos de medicina regenerativa más eficaces y también es excelente para los casos en los que queremos fortalecer el cabello. Ambos son procedimientos rápidos, que realiza la doctora en nuestra propia clínica, aquí tienes un ejemplo de cómo lo hace.

¿Y si padezco alopecia areata difusa?

Efectos similares al efluvio telógeno son los que produce la alopecia areata difusa: el pelo también se cae a puñados cuando tiramos de él. Pero, como nos dice la Dra. Hermosa, esta alopecia sí que produce una disminución de la densidad capilar evidente y sí que requiere de tratamiento.

Por eso, ante una situación de caída de cabello que se prolongue más de 4 o 6 meses, os recomendamos que acudáis a vuestro dermatólogo para que confirme si se trata de un efluvio telógeno o una alopecia areata difusa. Con el diagnóstico y el tratamiento adecuados, el cabello recuperará su densidad habitual.

¿Te está sucediendo algo parecido? Si tu cabello está cayendo más de lo habitual y tienes dudas o preocupación, pide cita con la Dra. Hermosa, ¡seguro que encuentra una solución para tu caso!

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