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Rinoplastia abierta · Caso 34

3 Ago, 2020 | Rinoplastia

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Rinoplastia abierta · Caso 34 - Fotografía 1

Rinoplastia abierta · Caso 34 - Fotografía 2

Rinoplastia abierta · Caso 34 - Fotografía 3

Fotografías antes y después de una cirugía de rinoplastia realizada a una paciente. Cuando planteamos una Rinoplastia, es esencial buscar la proporción de la nariz con el resto de estructuras faciales y con el tamaño de la cara en general. Por lo general, reducimos el tamaño de la nariz pero, sobre todo, suavizamos las formas. Podemos observar en las fotografías que nuestra paciente presenta una nariz demasiado proyectada y con aristas afiladas que acentúan las prominencias nasales. Lo que perseguimos son transiciones entre los cartílagos nasales más atenuadas para que el conjunto sea más suave. La proyección de la punta nasal se consigue eliminando la parte superior del cartílago cuadrangular o septo nasal y redefiniendo la punta nasal mediante suturas entre los cartílagos alares. Para el tallado del dorso puede ser útil la Rinoplastia ultrasónica, consiguiendo finalmente un dorso recto que aporta naturalidad al resultado. Podemos observar en las fotografías antes de la operación que el hueso del dorso marca como aristas en la delgada piel de nuestra paciente. En los pacientes con piel fina debemos ser muy meticulosos matizando cualquier irregularidad que pudiera haber en el tallado de los cartílagos, ya que todo se marcará en el postoperatorio. Por resumir este aspecto de la piel, podemos decir que una piel gruesa matiza o camufla más fácilmente cualquier arista o irregularidad que hubiera debajo, pero tiene el inconveniente de que se adapta peor al esqueleto y se inflama más. La piel delgada no ejerce esta labor de camuflaje pero se adapta de manera elegante sobre el trabajo que hemos realizado en las estructuras nasales.

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