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Piel sensible

En FEMM insistimos en lo importante que es la salud de nuestra piel. Gracias a la Dra. Ángela Hermosa Gelbard, la tecnología empleada y su forma de transmitir toda la información necesaria a sus pacientes, conseguirás una piel sana y perfecta.

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¿Qué es la piel sensible?

Empleamos el término de piel sensible para referirnos a aquella piel que sufre inflamación en sus capas superficiales. Muchos especialistas coinciden en la dificultad de definir y diagnosticar cuándo un paciente padece piel sensible.

¿A qué se debe la piel sensible?

Generalmente, la exposición a varias sustancias cosméticas e irritantes es lo que puede originar la piel sensible. Algunos de los principales síntomas son:

  • Sensación de ardor.
  • Escozor.
  • Enrojecimiento.
  • Tensión cutánea.

¿Cómo cuidar la piel sensible?

Si crees que puedes tener piel sensible, debes concertar una cita con nuestra experta en Dermatología para que recibas el asesoramiento y cuidado adecuado para ti.

  • En primer lugar, la Dra. Hermosa Gelbard realizará tu historia clínica muy detallada a través de cuestionarios que están destinados a identificar factores físicos y químicos que puedan ser los causantes de los síntomas que presentas en tu piel.
  • Posteriormente, la doctora te realizará un examen físico dermatológico, estudio hormonal y alérgico. Además, si lo considera necesario podrá indicarte las siguientes pruebas:
    • Test de irritación cutánea al ácido láctico.
    • Pruebas epicutáneas de alérgenos.

Tras obtener los resultados, nuestra experta te informará sobre el mejor tratamiento para tu tipo de piel y aliviar los síntomas que padeces.

¿Qué es la dermatitis?

La palabra dermatitis tiene su origen en Grecia y significa “inflamación de la piel”.  La dermatitis puede deberse a diferentes causas, así como presentar distintas manifestaciones. Por ello, se necesita un estudio dermatológico para poder detectarla y aliviar sus síntomas.

El eritema o enrojecimiento y la descamación son los signos clínicos más comunes de la dermatitis. A veces, se pueden observar vesículas, ampollas, exudación e incluso costras. También puede ser habitual sentir escozor y picor en las zonas afectadas.

¿Qué tipos de dermatitis existen?

Dependiendo de los factores que producen la dermatitis (endógenos o exógenos) diferenciamos distintitos tipos de dermatitis:

  1. Dermatitis de contacto: es la producida por factores externos. La dermatitis de contacto puede ser a su vez de tipo irritativo o de tipo alérgico. Este tipo de dermatitis consiste en la aparición de un eccema en la zona que ha estado en contacto con el agente que la ha producido. Por ello, el principal síntoma que notamos es picor, seguido de enrojecimiento o hinchazón. A medida que van pasando los días podemos sufrir descamación de mayor o menor grado. Se calcula que más de 200 sustancias, que denominamos alérgenos, pueden producirnos dermatitis de contacto. Estas sustancias las encontramos en nuestro día a día, tanto en nuestro hogar como en el ambiente de trabajo.
    Según la zona de nuestro cuerpo afectada por la dermatitis podríamos deducir qué sustancia la causa:
    • Cara: tintes de pelo, cremas, pintauñas, champú o maquillaje.
    • Párpados: líquidos para las lentes de contacto o maquillaje.
    • Orejas: bisutería o joyas. Manos: productos de perfumería, alimentos, productos de limpieza, maquillaje, cremas etc.
    • Axilas: desodorantes, perfumes, cremas, tejidos, productos de limpieza (detergentes o suavizantes).
    • Por otro lado, cualquier sustancia irritante, como por ejemplo el agua, los detergentes o la lejía, pueden producir dermatitis de contacto irritativa si la piel está en contacto con esa sustancia el tiempo necesario como para producir irritación. Otro ejemplo es el de la dermatitis del pañal de los bebés producida cuando no se realizan cambios frecuentes de pañal (ya que la orina o las heces pueden irritar la piel).
  2. Dermatitis atópica: es una patología muy frecuente de la piel que suele aparecer en la infancia y cursa con eczemas recurrentes que se localizan en sitios característicos en función de la edad del paciente. Los pacientes que tienen dermatitis atópica tienen una barrera cutánea debilitada, por lo que, además de padecer eczemas, suelen tener una mayor predisposición a sufrir algunas infecciones cutáneas (por ejemplo, moluscos contagiosos o impétigo contagioso). Un porcentaje no desdeñable de pacientes atópicos también sufren rinitis alérgica, asma y alergias a ciertos alimentos, puesto que la dermatitis atópica forma parte de un cuadro llamado “marcha atópica”.
  3. Dermatitis seborreica: este tipo de afección cutánea produce escamas de color amarillento o anaranjado en áreas del cuerpo en las que hay una gran cantidad de glándulas sebáceas (surcos nasogenianos, cejas, cuero cabelludo, región retroauricular, conducto auditivo externo, región anterior del tórax). Se desconocen sus causas exactas, pero suele deberse a una combinación de distintos factores como: actividad de las glándulas sebáceas, climas extremos o la colonización cutánea por un hongo llamado Malasezzia.
  4. Por último, la rosácea es una patología cutánea que cursa también con bastante frecuencia con piel sensible. La rosácea es un tipo de acné, generalmente más frecuente en las mujeres adultas, que cursa con episodios de enrojecimiento facial o “flushing” ante diversos estímulos (cambios de temperatura, ejercicio, ingesta de alcohol…), o con enrojecimiento facial permanente (también llamado cuperosis), dilatación de los vasos sanguíneos faciales (telangiectasias) y lesiones cutáneas inflamatorias en la zona centro-facial (que se manifiestan como granos rojos o lesiones blanquecinas que contienen pus). La rosácea suele empeorar con la exposición solar, los cambios hormonales y con factores emocionales como el estrés. Los pacientes con rosácea también pueden tener brotes de lesiones si se aplican productos agresivos en la piel de forma inadecuada, ya que son pacientes que tienen la piel muy reactiva.

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Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cómo saber si tengo la piel sensible?

Los principales síntomas para sospechar que padecemos piel sensible son: sensación de ardor, escozor, enrojecimiento y /o tensión cutánea tras el contacto con productos cosméticos, de higiene personal o productos de uso en el hogar.

¿Puede llegar a curarse la piel sensible?

Depende del agente que cause irritación de tu piel o dermatitis. Si, por ejemplo, tu piel es sensible a ciertos cosméticos y dejas de usarlos, notarás lógicamente gran mejoría. Es crucial acudir a especialistas para un correcto diagnóstico.

¿Cómo se puede comprobar la sensibilidad a los cosméticos?

Muchas veces es sencillo determinar que cosmético causa alguna reacción adversa cutánea ya que los pacientes son conscientes de ello.  Por ejemplo, al aplicarse en la piel un maquillaje o una crema, notan escozor y ven enrojecimiento.

 Sin embargo, en otras ocasiones los pacientes no saben con certeza qué les produce molestias en la piel. Por ello, siempre es importante que nuestra dermatóloga realice una historia clínica detallada que incluya los cosméticos que usan los pacientes.

Pedir Cita: 915 756 475 o deja tu teléfono AQUI y nosotros nos comunicamos

Dra. Ángela Hermosa Gelbard

Dra. Ángela Hermosa Gelbard

Dermatóloga

Nuestro médico especializado en Dermatología

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