Pecho Tuberoso

La cirugía de pecho tuberoso es una intervención de cirugía plástica destinada a corregir una malformación mamaria congénita que provoca que el pecho tenga una forma tubular, constreñida o poco desarrollada en determinadas zonas.
Este tipo de mama, también conocido como mama tuberosa, pecho tubular o mama constricta, puede presentarse en diferentes grados. Aunque normalmente no afecta a funciones como la lactancia, sí suele generar una importante incomodidad estética y emocional en muchas pacientes.
Mediante técnicas quirúrgicas avanzadas, es posible remodelar el tejido mamario, corregir la forma de la areola y mejorar el volumen y la simetría del pecho, obteniendo un resultado natural y proporcionado.

¿Cómo es la cirugía de pecho tuberoso?

La cirugía de pecho tuberoso consiste en remodelar la mama para corregir la forma característica causada por esta alteración en el desarrollo mamario. Durante la intervención, se trabaja sobre el tejido glandular de la paciente para expandirlo y redistribuirlo, permitiendo que la mama adopte una forma más natural y armónica. En la mayoría de los casos, esta cirugía se acompaña de un aumento mamario con prótesis, ya que los implantes ayudan a proporcionar volumen y a conseguir la forma deseada del pecho.
En determinadas pacientes, cuando existe suficiente grasa corporal y es posible lograr un buen resultado sin implantes, también puede realizarse un lipofilling o lipotransferencia, una técnica que utiliza grasa de la propia paciente para complementar la reconstrucción del pecho. En algunos casos, ambas técnicas pueden combinarse, asociando implantes mamarios y lipotransferencia para optimizar el resultado estético y mejorar la forma y la simetría de las mamas.

Cita diagnóstica

Pasarás a la consulta con tu cirujano plástico, que completará tu historia clínica con antecedentes personales y familiares, así como cuestiones relativas a tu estado de salud. Es importante que le digas si padeces alguna enfermedad importante; si fumas; si tomas alguna medicación; o si tienes alergia a algún medicamento o producto.

Se llevará a cabo una exploración física del pecho, tomando algunas medidas del tórax, ubicación del CAP (complejo areola pezón) y evaluando de manera detallada la forma de tu pecho.
En caso de que sea necesario el uso de implantes, tu cirujano llevará a cabo una prueba de volumen con unos probadores para saber con más exactitud tus objetivos en este aspecto.
Una vez hecha la exploración física y completada la historia clínica, tu cirujano te explicará la técnica más adecuada a tus necesidades y objetivos, qué tipo de anestesia se empleará y dónde se realizará tu cirugía. Si es necesario el uso de prótesis mamaria, te explicará qué tipo de implantes y volumen usará.
Asimismo, verás fotos de antes y después; casos de otros pacientes que puedan ser similares al tuyo para hablar de los resultados y las expectativas realistas que debes tener.
Tras la consulta diagnóstica, nuestras coordinadoras de cirugía te informarán sobre el presupuesto, la forma de pago y las posibilidades de financiación. Asimismo, te indicarán los pasos a seguir en la programación de tu cirugía.

Una vez hayas decidido llevar a cabo tu cirugía de pecho tuberoso en FEMM, deberás seguir estos pasos:

  1. Elección de fecha de quirófano: acordaremos una fecha para tu intervención, considerando tanto tu disponibilidad como la nuestra.
  2. Pruebas preoperatorias: con el volante que te hemos dado en la cita diagnóstica, deberás realizarte las siguientes pruebas:
    • Análisis de sangre.
    • Electrocardiograma.
    • Radiografía de tórax (sólo en los casos en los que el doctor considere oportuno).
    • Ecografia mamaria o mamografia cuando el cirujano lo considere.
  3. Tendrás una segunda consulta con tu cirujano:
    • Es muy importante que acudas a esta cita habiendo pensado todas las dudas que quieras resolver antes de tu intervención.
    • Tu cirujano repasará contigo el plan quirúrgico y se ultimarán todos los detalles.
    • Se firmarán los consentimientos informados, los cuales son fundamentales y necesarios al tratarse de un acto médico.
    • Te indicaremos qué cuidados especiales son necesarios y te entregaremos las recomendaciones preoperatorias (preparación previa, alimentación y administración o supresión de medicamentos).

Ingreso hospitalario: ingresarás el mismo día de tu intervención a la hora que te hayamos indicado. Una compañera de nuestro equipo te estará esperando en el hospital para acompañarte en el proceso.
Debes recordar: los hospitales colaboradores de FEMM, donde se llevan a cabo las intervenciones, son centros con los mejores medios humanos y tecnológicos (UVI, Sala de Recuperación Postoperatoria…) para atender a nuestros pacientes en cada una de sus necesidades garantizando una mayor seguridad y una excelente calidad asistencial.
Intervención: en el quirófano te estará esperando tu cirujano, el anestesista y el equipo de enfermería. Antes de comenzar con la anestesia verás a tu cirujano para:

  • Plantear el diseño de la cirugía.
  • Hacer fotos preoperatorias.

Anestesia: el anestesiólogo te cogerá una vía para poder llevar a cabo la anestesia. En este punto también queremos señalar otro de nuestros estándares de calidad: tendrás durante toda la operación un estricto control del anestesista en el quirófano.
Una vez estés anestesiado, tu cirujano realizará las incisiones siguiendo un patrón que ha dibujado previamente con unas medidas concretas. A continuación, remodelará el tejido (glándula, grasa y piel) para dejarlo en la posición deseada, suturando después por planos. Si tu cirugía requiere el uso de prótesis, la intervención comenzará con la implantación de las mismas para adaptar todo el tejido a los nuevos volúmenes. Esta parte de la cirugía la hacemos habitualmente accediendo en cada pecho por el surco submamario para luego realizar el bolsillo a medida donde irá el implante. También puede plantearse la incisión por la areola, que nos sirve para disminuir el diámetro de la misma cuando se encuentra dilatada. En los casos en los que el pezon es grande, el mismo también puede reducirse de tamaño.
Normalmente las prótesis se ubican por detrás del músculo pectoral (retropectoral) para aportar mayor estabilidad y naturalidad.
Concluida la intervención, pasarás a una sala de despertar o reanimación, donde se vigilarán tus constantes hasta que estés en plenas condiciones para subir a planta con tus familiares.

Saldrás del quirófano con un vendaje en el pecho y con un sistema de drenaje para evitar que se acumule exudado o sangre, que tu cirujano te retirará un día después. En algunas ocasiones no es necesario este sistema de drenaje; será tu doctor quien lo valore en función de cómo haya transcurrido la intervención.
Generalmente nos gusta dejar hospitalizadas durante una noche a las pacientes operadas de mamas tuberosas. Así controlamos que todo transcurre con normalidad en el post operatorio inmediato y tú te sientes más cómoda, estando vigilada.
Te daremos el alta con un informe médico que especificará la medicación y las recomendaciones postoperatorias para aliviar las molestias y evitar infecciones.
Concluida tu estancia hospitalaria, en las semanas siguientes deberás:

  • Dormir boca arriba y algo incorporada.
  • Es importante saber que durante los dos o tres primeros días la inflamación de las mamas hará que tus molestias sean más importantes, debiendo mantener tus brazos en reposo.
  • Debes dejar los codos pegados al cuerpo, especialmente si tu intervención ha sido con prótesis. Te recomendamos, no obstante, mover la espalda y hombros muy suavemente con movimientos circulares e intentar tocar la oreja con el hombro, a fin de evitar dolores de espalda.
  • No fumar o, como mínimo, reducir considerablemente el número de cigarrillos.
  • Evitar esfuerzos físicos. Durante las tres primeras semanas evita los esfuerzos físicos y situaciones de riesgo.
  • Debes caminar desde el primer día para favorecer el drenaje linfático para que la inflamación se resuelva lo más rápido posible.
  • Mantener el vendaje sin retirarlo en ningún momento hasta la primera revisión post operatoria.

La operación de pecho tuberoso no conlleva un proceso muy doloroso. Las molestias serán por la hinchazón y la sensación de tensión iniciales. Puedes notar pinchazos en el músculo, sensación de presión y dolor de espalda por la inflamación y/o prótesis. Todos estos síntomas irán remitiendo con el paso de los días con ayuda de la medicación analgésica.
Te recomendamos que, bajo la autorización previa de tu cirujano plástico, sigas nuestro protocolo de recuperación rápido con INDIBA Deep Care ® para disminuir más deprisa el posible edema.
En consulta recibirás un kit para el cuidado de tu piel y de tu cicatriz que te enseñaremos a usar en el momento adecuado.

En FEMM nos comprometemos a realizar las revisiones post-quirúrgicas necesarias para que tengas una correcta recuperación y seguimiento. El número de revisiones del primer año posterior a la operación suele estar en torno a 8. No obstante, sabemos que cada caso puede requerir protocolos diferentes, por lo que tu cirujano los adaptará a tus necesidades específicas.

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Da el primer paso hacia tu bienestar. Rellena el siguiente formulario para que nuestros especialistas estudien tu caso de forma totalmente personalizada, escuchen tus necesidades y resuelvan todas tus dudas sin compromiso.

¿Para quién está indicada la cirugía de pecho tuberoso?

La cirugía para corregir mamas tuberosas está indicada para mujeres que presentan:

  • Pechos con forma tubular o estrecha
  • Falta de desarrollo en la parte inferior del pecho
  • Areolas grandes o prominentes
  • Asimetría mamaria
  • Surco submamario elevado
  • Base mamaria estrecha

El pecho tuberoso puede aparecer en diferentes grados, desde alteraciones leves hasta deformidades más marcadas.
Se estima que hasta una de cada tres mujeres puede presentar algún grado de mama tuberosa, aunque muchas veces pasa desapercibido.
La cirugía permite restaurar la forma natural del pecho y mejorar la autoestima de la paciente.

Todos los detalles sobre la cirugía

Duración de la intervención

2 - 4 horas

Tipo de anestesia

Anestesia general

Hospitalización

24 horas

Resultados

A partir de la tercera semana

Recuperación definitiva

3 meses

Recuperación laboral y social

2 semanas

Nivel de molestias

Medio, controlado con analgésicos

Consejo del doctor

Cirugía reparadora

Antes y después de la cirugía de pecho tuberoso

Cada caso de mama tuberosa es único y requiere una estrategia quirúrgica específica.

¿Por qué realizar tu cirugía de pecho tuberoso en FEMM?

En FEMM abordamos la cirugía de pecho tuberoso con un enfoque altamente personalizado, combinando experiencia médica, tecnología avanzada y acompañamiento cercano. Nuestro objetivo es lograr resultados naturales, armónicos y seguros.

Equipo médico especializado

Instalaciones de vanguardia

Más de 20.000 pacientes

Trato
personalizado

Nuestro equipo médico especializado en Pecho Tuberoso

La cirugía es realizada por un equipo de cirujanos plásticos especializados en cirugía mamaria.

Opiniones reales

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Preguntas frecuentes sobre la cirugía de pecho tuberoso

¿La cirugía de pecho tuberoso afecta a la lactancia?

En la mayoría de los casos la lactancia sigue siendo posible, ya que se intenta preservar la funcionalidad del tejido mamario.

¿Se pierde sensibilidad en el pecho?

Lo normal es que preserves toda la sensibilidad, aunque en ocasiones puede verse afectada en las primeras semanas del post operatorio.

Las zonas más frecuentes donde puede darse pérdida o exceso de sensibilidad son la areola y/o pezón y el polo inferior de la mama.

Estas alteraciones, aunque raro, pueden continuar pasado más tiempo de la intervención.

¿Siempre es necesario colocar implantes en la cirugía de pecho tuberoso?

No siempre. Aunque en muchos casos se utilizan implantes mamarios para mejorar la forma y el volumen, algunas pacientes pueden beneficiarse de otras técnicas como:

  • remodelación del tejido glandular
  • lipofilling o transferencia de grasa
  • combinación de implantes y lipotransferencia

La elección depende de la anatomía y del resultado que se quiera conseguir.

¿Se puede corregir el pecho tuberoso sin cirugía?

No. La corrección definitiva del pecho tuberoso requiere cirugía, ya que se trata de una alteración en el desarrollo del tejido mamario y de la forma de la glándula.
Ni el ejercicio físico ni los tratamientos estéticos pueden modificar la estructura de la mama.

¿Se puede volver a desarrollar un pecho tuberoso después de la cirugía?

No. Una vez corregida la malformación mediante cirugía, el pecho no vuelve a adoptar la forma tuberosa original.
Sin embargo, con el paso de los años pueden aparecer cambios naturales en el pecho, como en cualquier mujer.

¿Las cicatrices de la cirugía son visibles?

Las cicatrices suelen ser discretas y se colocan en zonas estratégicas, como el borde de la areola o el surco submamario. Con el paso de los meses suelen volverse poco perceptibles.
Además, el cirujano emplea técnicas que buscan minimizar la visibilidad de las cicatrices.

¿A qué edad se puede realizar la cirugía de pecho tuberoso?

La cirugía puede realizarse cuando el desarrollo mamario ha finalizado, normalmente a partir de los 18 años. En casos concretos, el cirujano puede valorar realizar la intervención antes si la malformación genera un impacto importante en la paciente.

¿Podré hacerme mamografías después de la operación?

Sí. Las pacientes pueden realizar mamografías y pruebas de diagnóstico mamario con normalidad, informando previamente al especialista de la cirugía.

¿Cuánto duran los implantes mamarios?

Los implantes actuales tienen una larga durabilidad, aunque deben revisarse periódicamente con el cirujano.

¿Se puede combinar esta cirugía con otras intervenciones?

Por supuesto. De hecho suele ser frecuente combinar esta intervención con otras cirugías como puede ser la liposucción.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de pecho tuberoso?

Algunos efectos secundarios y riesgos posibles, pero poco probables, son:

  • Sangrado.
  • Infección.
  • Inflamación y/o hematomas.
  • Mala cicatrización.
  • Pérdida de sensibilidad.
  • Asimetría.
  • Dolor y/o hinchazón.

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