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¿Qué cereales podemos consumir las personas celiacas?

24 Abr, 2024 | Nutrición

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La celiaquía es una enfermedad digestiva que provoca una alta intolerancia al gluten. Todos conocemos a alguien con celiaquía, incluso es posible que padezcamos esta afección: actualmente se estima que 1 de cada 100 personas en España es celiaca, según datos de la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE).

Aunque el trigo es el cereal más común en las cocinas, actualmente existe una gran variedad de opciones que nos permiten seguir disfrutando de los hidratos de carbono sin complicaciones. Leyre López-Iranzu, nutricionista de nuestra clínica, nos habla de ello en este post.

Cereales alternativos al trigo y sin gluten

Antes se trataba de una enfermedad desconocida, pero hoy en día, la celiaquía es muy común y los supermercados incluyen en su oferta cada vez más alimentos libres de gluten. Además, “existen otros muchos cereales muy nutritivos que pueden sustituir sin ningún problema a la harina de trigo” indica Leyre López-Iranzu.

Uno de los más conocidos es la quinoa. “Este cereal es una gran fuente de fibra y proteínas vegetales. Contiene ocho aminoácidos esenciales y una buena cantidad de antioxidantes. Además, es muy versátil y puede acompañar fácilmente a muchos de nuestros platos” asegura la nutricionista. La harina de trigo sarraceno y el mijo también pueden proporcionarnos un aporte extra de proteínas y fibra muy interesante.

Selección de harinas sin gluten

Otros alimentos muy utilizados para sustituir al trigo son la harina de arroz, que presenta un sabor neutro, y la harina de maíz, muy utilizada para la preparación de postres porque tiene un gusto ligeramente azucarado. La harina de teff, con un sabor similar al pan integral, será nuestra mayor aliada si lo que queremos es preparar una receta que requiera un horneado.

Cómo sustituir el trigo en nuestra alimentación si somos celiacos

Cuando comenzamos una rutina alimenticia sin gluten, uno de los principales problemas que podemos tener es la sensación de hambre. Según Leyre López-Iranzu, “es fundamental cambiar la harina de trigo por productos libres de gluten que tengan el mismo carácter saciante: la quinoa, la harina de arroz y la harina de trigo sarraceno son algunos ejemplos.”  Una alimentación libre de procesados también nos ayudará a mantenernos saciados durante más tiempo.

Otro consejo que nos ayudará a tener una cocina libre de esta proteína es leer las etiquetas. “Aunque, a priori, parezca que un producto no contiene gluten, es posible que presente trazas a causa de la contaminación cruzada. En el etiquetado de los productos aparece la palabra gluten en mayúscula o en negrita. Si no contiene esta proteína, en la parte frontal podremos leer que está libre de gluten” nos explica López-Iranzu.

También es clave contar con un círculo de amigos y familiares “que conozcan esta patología y que respeten nuestras decisiones en lo que a la alimentación se refiere. Esto es particularmente útil en restaurantes, eventos y otras circunstancias sociales para evitar la contaminación cruzada” afirma la experta.

Qué es la contaminación cruzada por gluten y cómo evitarla

La contaminación cruzada de alimentos se produce cuando éstos entran en contacto con el gluten. “Cualquier ingrediente, plato, utensilio o superficie que haya estado en contacto con esta proteína, aunque haya ocurrido brevemente, puede estar contaminado y provocarnos malestar si somos celiacos o celiacas” señala López-Iranzu.

¿Qué podemos hacer para evitarla? Si compartimos cocina con personas que no sufren celiaquía, debemos tener cuidado desde el primer momento en el que guardamos nuestros productos alimenticios después de hacer la compra. “Antes de almacenar la comida en armarios o en la nevera debemos haberlas limpiado bien o, en el mejor de los casos, guardarla de forma separada para evitar errores” aconseja nuestra nutricionista.

Lo mismo ocurre con los electrodomésticos y los utensilios: si utilizamos una olla para cocer pasta con gluten e inmediatamente después cocinamos un plato sin gluten, este estará contaminado. “En el caso de la tostadora, por ejemplo, no recomendamos que esté compartida porque eliminar los restos de gluten al completo puede ser una tarea casi imposible” asegura la especialista.

Si estamos en un restaurante y nos acompañan comensales que sí pueden comer gluten, “deberemos mantener los platos que contengan esta proteína lo más alejados posible de las opciones sin gluten y tener mucha precaución a la hora de compartir comida” añade.

Si tienes celiaquía o sospechas que los alimentos con gluten no te sientan bien, pide cita con nuestro equipo. Podemos ayudarte a despedirte del gluten sin renunciar a una alimentación saludable.

Pide cita en el 915756475, por WhatsApp o a través de nuestro formulario