Qué son las orejas de soplillo y cómo corregirlas

Las orejas de soplillo, también conocidas como orejas separadas o en asa, son una característica anatómica en la que el pabellón auricular presenta una mayor proyección respecto a la cabeza. No constituyen una enfermedad ni suelen afectar a la audición, pero pueden generar incomodidad cuando condicionan la forma de peinarse, la seguridad personal o la relación con la propia imagen.

Aunque solemos hablar de ellas como si fueran un único problema, no todas las orejas prominentes tienen la misma forma ni se corrigen del mismo modo. En algunos casos falta uno de los pliegues naturales del cartílago; en otros, la zona central de la oreja está más desarrollada” indica el Dr. Carlos Gullón Cabrero, cirujano plástico de Clínica FEMM, perteneciente al grupo Gournay.

La distancia de la oreja al cráneo define las orejas de soplillo

Puede que pensemos que las orejas de soplillo son, por definición, grandes; sin embargo, algunas personas que acuden a consulta señalando que tienen las “orejas grandes”, en realidad, lo que presentan es un tamaño proporcionado, pero un ángulo más abierto entre la oreja y el cráneo.

Esta distancia puede afectar a las dos orejas o ser más evidente en una de ellas. También puede presentarse junto con diferencias de tamaño, asimetrías, lóbulos desarrollados o alteraciones en los pliegues del cartílago.

Así, a la hora de realizar un diagnóstico para una otoplastia, nuestros cirujanos plásticos estudian su forma, posición, calidad del cartílago y relación con el rostro desde diferentes ángulos.

Otoplastia · Caso 6 Foto 1

¿Por qué aparecen las orejas prominentes?

Su origen suele estar relacionado con la forma en la que se ha desarrollado el cartílago auricular. Las dos causas anatómicas más frecuentes son la falta de definición del antihélix y una concha auricular excesivamente profunda o proyectada” explica el Dr. Gullón.

  • Un antihélix poco definido: el antihélix es el pliegue curvo situado en la parte interna de la oreja. Cuando no se forma suficientemente, la zona superior del pabellón auricular tiende a proyectarse hacia fuera.
  • Una concha auricular demasiado profunda: la concha es la cavidad central de la oreja. Cuando tiene mayor profundidad o proyección, puede empujar todo el pabellón auricular y aumentar su separación respecto a la cabeza.

En muchas personas se combinan ambas circunstancias. Además, cada oreja puede presentar una anatomía diferente, por lo que no siempre es conveniente aplicar exactamente la misma corrección en los dos lados.

Esta es una de las claves de una buena otoplastia: no se trata de dejar las orejas completamente pegadas, sino de recrear o suavizar los pliegues necesarios y reducir su proyección conservando una forma natural.

¿Se pueden corregir las orejas de soplillo sin cirugía?

La respuesta depende, sobre todo, de la edad.

El doctor señala que “durante los primeros meses de vida, el cartílago de la oreja todavía es muy moldeable y algunas deformidades pueden tratarse mediante sistemas médicos de moldeado auricular. Estos dispositivos aprovechan la flexibilidad del cartílago del bebé, por lo que deben valorarse y colocarse de manera temprana por profesionales especializados.”

Cuando el cartílago ya ha madurado, los adhesivos o correctores estéticos pueden aproximar temporalmente la oreja a la cabeza, pero no modifican su estructura. Su efecto desaparece al retirarlos.

Los masajes, ejercicios o bandas utilizadas sin indicación médica tampoco cambian de manera permanente la forma del cartílago en niños mayores o adultos. “Cuando la prominencia está consolidada y se busca una corrección estable, la opción quirúrgica es la otoplastia” indica el Dr. Gullón.

Cómo corrige la otoplastia las orejas de soplillo

La otoplastia es la cirugía que permite modificar la forma, el tamaño o la posición de las orejas. “En los casos de orejas prominentes, busca reducir su separación respecto al cráneo sin borrar sus relieves ni crear un aspecto artificial” afirma el doctor.

Habitualmente, el cirujano plástico realiza una pequeña incisión en el pliegue posterior de la oreja, una zona en la que la cicatriz queda poco visible. A partir de ahí, adapta la técnica a la anatomía de cada paciente:

  • Si falta el pliegue del antihélix, modela el cartílago y fija su nueva curvatura.
  • Si la concha es demasiado profunda, puede reposicionarla o reducirla parcialmente.
  • Si existe una asimetría, planifica una corrección diferente para cada lado.
  • Si el lóbulo también es prominente, puede ajustarlo durante la intervención.

El resultado se diseña teniendo en cuenta todo el rostro. La finalidad es mantener una distancia proporcionada a lo largo de la oreja y una apariencia natural tanto de frente como de perfil.

Otoplastia bilateral · Caso 5 Foto 1

¿A qué edad pueden operarse las orejas de soplillo?

Podemos realizar otoplastias tanto en adultos como en niños” aclara el Dr. Gullón. “En FEMM se valora a partir de los cinco años, cuando la oreja ya ha alcanzado gran parte de su desarrollo”.

Lo fundamental es comprobar que existe suficiente madurez anatómica, especialmente en el caso de menores. También es importante que el niño o niña comprenda el proceso y exprese su propio deseo de corregir las orejas. La intervención no debería realizarse únicamente por iniciativa de los adultos o para anticiparse a un problema que el menor todavía no percibe.

No existe, en cambio, una edad máxima. Muchos adultos deciden operarse después de años evitando determinados peinados, fotografías o situaciones en las que sienten que sus orejas llaman demasiado la atención.

Recuperación después de una otoplastia

La intervención suele durar entre una y dos horas y, por lo general, permite recibir el alta el mismo día. El doctor explica que “durante los primeros días, utilizamos un vendaje para proteger las orejas y mantenerlas en la posición adecuada. Posteriormente, podemos recomendar una cinta o banda elástica, especialmente para dormir, según vemos cómo evoluciona el paciente”.

Es normal que aparezcan inflamación, tirantez, cambios temporales de sensibilidad o molestias controlables con la medicación pautada. La reincorporación laboral o social suele producirse aproximadamente en cinco o siete días.

Durante la recuperación es conveniente evitar:

  • Dormir directamente sobre las orejas.
  • Retirar o manipular el vendaje.
  • Utilizar prendas que puedan rozar la zona al colocarlas.
  • Realizar actividades con riesgo de golpes.
  • Retomar el deporte antes de recibir autorización médica.

El uso de la banda y el tiempo necesario para volver al ejercicio deben adaptarse a la evolución de cada paciente.

¿El resultado es definitivo y afecta a la audición?

Una de las preocupaciones habituales es si la operación puede afectar a la capacidad auditiva. La otoplastia actúa sobre el pabellón auricular, es decir, sobre la parte externa de la oreja, y no interviene en el oído interno. Por ello, en condiciones normales, no altera la audición, como también explicábamos en este post sobre los riesgos de la otoplastia y la función auditiva.

Los resultados son duraderos, aunque el cartílago conserva cierta memoria y durante la cicatrización puede producirse una pequeña relajación. Seguir las indicaciones sobre el vendaje, la banda y las revisiones ayuda a proteger la nueva posición de las orejas.

El objetivo tampoco es conseguir dos orejas completamente idénticas. El cuerpo presenta asimetrías naturales y una mínima diferencia entre ambos lados puede contribuir a que el resultado sea más armónico y menos artificial” puntualiza el Dr. Gullón.

En Clínica FEMM, perteneciente a Grupo Gournay, nuestro equipo de cirugía plástica realiza una valoración individual para explicar qué parte de la anatomía genera la prominencia y qué técnica permitiría conseguir un cambio equilibrado.

carlos-gullon

Noticias relacionadas