Una parte de la anatomía con la que podemos armonizar la figura es el glúteo. Al realzarlos de forma natural, podemos lograr una silueta más proporcionada. El Dr. Ramón Calderón Nájera, cirujano plástico de Clínica FEMM, indica que la primera pregunta que surge cuando decidimos dar este paso es ¿aumento con grasa propia o con prótesis?
Ambas técnicas ofrecen grandes resultados, pero cada una responde a necesidades y anatomías diferentes. Sigue leyendo para saber en qué consisten y cómo elegir la más adecuada para tu caso.
Grasa autóloga para un resultado natural en el aumento de glúteo
En Clínica FEMM trabajamos con tres alternativas para aumentar y remodelar los glúteos. Una es el aumento con grasa autóloga, lo que denominamos lipofilling de glúteo: mediante liposucción, se extrae grasa de zonas donde sobra (como abdomen, flancos o muslos), se purifica y se reinyecta estratégicamente en los glúteos.
“Las ventajas de esta técnica es que utilizamos la propia grasa, evitando materiales sintéticos y logrando un resultado muy natural al tacto” señala el Dr. Calderón. “A la vez, remodelamos otras áreas del cuerpo, logrando un efecto de redefinición global”, añade.
La recuperación suele ser más rápida, pero para poder optar a esta opción, el paciente debe contar con suficiente grasa corporal para extraer, además de tener en cuenta que una parte del volumen inyectado se reabsorbe de forma natural durante los primeros meses.
Aumento con implantes de glúteo para un volumen más definido
La segunda alternativa es colocar unas prótesis de silicona cohesiva diseñadas especialmente para la zona del glúteo. Esta cirugía es más adecuada para pacientes que no disponen de grasa suficiente para lograr el aumento deseado.
“El volumen y proyección que conseguimos con el aumento de glúteo con implantes es más previsible y se mantiene estable en el tiempo” indica el Dr. Calderón. Además, el cambio es más notorio, por lo que la recomendamos a pacientes que quieren un resultado más llamativo.
Al trabajar con una prótesis, es importante tener en cuenta que la intervención es algo más compleja que el lipofilling, el posoperatorio requiere unos cuidados específicos y que el paciente necesitará acudir a revisiones con el paso de los años, para garantizar que el implante sigue en perfecto estado.

Técnica mixta: prótesis más lipofilling para un glúteo proporcionado y natural
En algunos casos, la mejor opción no es elegir entre una técnica u otra, sino combinar ambas. “La tercera opción que utilizamos en FEMM es la técnica híbrida de implantes más lipofilling, que nos permite aprovechar las ventajas de cada procedimiento: el implante aporta una base firme y proyección definida, mientras que la grasa autóloga suaviza los contornos, mejora la transición con las zonas vecinas y aporta un aspecto más natural al tacto” explica el Dr. Calderón.
Esta combinación es especialmente útil en pacientes muy delgados o en quienes buscan un resultado más redondeado y equilibrado sin que el implante quede evidente, al garantizar una integración armónica entre el volumen estructural del implante y la suavidad del tejido graso.
El doctor puntualiza que “Con este procedimiento conseguimos un mayor control sobre la forma y el volumen, aprovechando la estabilidad del implante y la adaptabilidad de la grasa. El resultado al tacto también es más natural, ya que la grasa cubre la prótesis y mejora el contorno”.
Eso sí, el paciente que opte por esta cirugía debe tener en cuenta que el posoperatorio pueden ser ligeramente más prolongado que en las técnicas anteriores. También, que al igual que en el lipofilling, una parte de la grasa reinyectada puede reabsorberse de manera natural.
Factores individuales que pueden inclinar la balanza
No existe una técnica mejor, ya que la elección depende de cada paciente, de su anatomía, su situación clínica y sus objetivos estéticos. Por eso, es imprescindible que, antes de elegir una u otra alternativa, un cirujano plástico especializado analice tu caso y valore, entre otras:
- La cantidad y calidad de tu grasa corporal disponible.
- El tipo de resultado que deseas (más natural o más marcado).
- Tu estilo de vida, estabilidad de peso y nivel de actividad física.
- Si planeas combinarlo con otras cirugías corporales como una liposucción, abdominoplastia o lifting de muslos.
Recuperación, mantenimiento y cómo conservar el resultado
Independientemente del tipo de aumento elegido, el postoperatorio es clave para garantizar un resultado satisfactorio. “Es fundamental seguir las recomendaciones postoperatorias para favorecer la integración de grasa o prótesis” recalca el Dr. Calderón.
Por ejemplo, después del lipofilling, recomendamos evitar la presión prolongada sobre los glúteos durante los primeros días, usar prendas de compresión y mantener un peso estable. En el caso de los implantes, el paciente debe descansar en la posición adecuada y evitar esfuerzos intensos hasta la completa recuperación. En cualquiera de las opciones, el ejercicio físico moderado y la alimentación equilibrada son aliados para mantener el resultado.

En Clínica FEMM entendemos que cada cuerpo es único. Por eso, si estás valorando un aumento de glúteos grasa o implante, lo más importante es informarte bien y dejarte asesorar por nuestros cirujanos plásticos. Durante la primera consulta, evaluarán tu anatomía, escucharán tus expectativas y te orientarán con honestidad sobre la mejor opción en tu caso. No creemos en un resultado estándar, sino en la belleza personalizada, natural y proporcionada.